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Micronotas de Ciencia y Tecnología en Español

La necesidad de encriptar información

Federico Cirett Galán

Federico Cirett Galán

La gran mayoría de los dispositivos computacionales, ya sean laptops, smartphones y tabletas están protegidos por un nombre de usuario y contraseña. Suministre la combinación correcta y podrá acceder tanto a su poder de cómputo, como a su sistema de archivos. Equivóquese en al menos una letra o dígito y se quedará observando una pantalla de denegación de servicio.

Esto es usualmente suficiente para mantener a curiosos fuera de nuestros archivos y conversaciones digitales, pero alguien con suficientes recursos puede intentar varias combinaciones de letras y dígitos, así como probar con todas las palabras del diccionario.

Es por eso que nos recomiendan utilizar palabras y números para crear contraseñas, de una longitud mayor a 8 caracteres, y no usar fechas de aniversarios, nombres de infantes, familiares o mascotas, pues serán las primeras opciones que intentará la persona no autorizada.

Ahora, hay veces que si los malechores tienen acceso físico a la computadora o smartphone, pueden saltarse la pregunta del usuario y password y acceder directamente a la información, esto, abriendo la carcasa y manipulando directamente el disco duro o módulo de memoria secundaria.

Por eso es necesario resguardar la información, encriptarla, esto es, hacer uso de la criptografía (del griego “criptos” u oculto y “grafos” o escritura). Básicamente se mezcla un documento con una “llave” que sólo conoce el dueño del documento. Si la llave es lo suficientemente grande, no se podrá descifrar el documento encriptado, ni utilizando todas las computadoras del mundo para adivinar la llave, en al menos 100 mil años.

Así, la información queda protegida tanto en el lugar que se guardó, como si se envía electrónicamente a través de Internet.
Sin embargo, como mencionaba líneas arriba, los humanos tendemos a escribir contraseñas fáciles de adivinar, lo que compromete los archivos que queremos resguardar, así como las comunicaciones.

Es por eso que tanto Apple como Android han desarrollado plataformas seguras para encriptar la información con ayuda de sensores biométricos: botones que reconocen huellas dactilares. Nuestras huellas son convertidas en passwords o llaves muy grandes y sólo es necesario presentar nuestros dedos tanto para “abrir” el sistema, como para descifrar nuestros archivos.

Es tan segura esta técnica, que se han desarrollado dos nuevos estándares de pagos electrónicos: Apple Pay & Android Pay, de esta forma podemos comprar en un café o en un sitio en línea sin preocuparnos que nuestra información bancaria sea robada.

Y se está trabajando actualmente en hacer dispositivos “wearables” que puedan reconocer los patrones de nuestras venas en la muñeca y conectarse vía Bluetooth con nuestros Smartphones y computadoras: Mientras usemos una banda inteligente o un SmartWatch, podremos usar nuestros teléfonos y laptops sin necesidad de teclear un solo password.

Gradualmente, en el próximo lustro veremos como se abandona el uso de contraseñas, al adoptarse los nuevos estándares de firmas biométricas.

Federico Cirett Galán, PhD
Doctor en Ciencias Computacionales
por la Universidad de Arizona
Profesor-Investigador de la Universidad de Sonora
@fd_x, www.k-bits.com

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